Hubo una época en la que la informática móvil era una verdadera odisea, reservada solo para los más curiosos. ¿Te imaginas cargar con un equipo pesadísimo y mirar una pantalla monocromo? En este episodio retrocedemos hasta 1988 para revivir mi debut absoluto con los ordenadores portátiles. Fue un año decisivo en el que tuve la suerte de poner mis manos sobre dos auténticas leyendas que marcaron a toda una generación: un resistente Toshiba y el clásico Bondwell. Un recorrido nostálgico por la tecnología que lo empezó todo.
Una parada obligatoria para los amantes de lo retro, los arqueólogos de la tecnología y todos aquellos curiosos por conocer los verdaderos orígenes de la informática moderna ¡Este vídeo es para vosotros!